13.7.09

Desarrollo


Comparaciones y Contrastes

Con respecto a la primer fuente y a la tercera, nos es imposible comparar un documento con una película. La diferencia entre la presentación de la información y lo concreto de los hechos, es abismal.
Como dijimos anteriormente, que una película esté basada en la realidad no quita que sea en su totalidad, ficción. Es decir, los datos que presentan tanto la primer fuente como la tercera, son sin duda, datos que el director tubo presente al momento de realizar su película, pero no por eso quiere decir que en la misma se vean tan claros como en las otras fuentes. Agregando, la nitidez de los hechos no es tanta en una película, la necesidad de "ser agradable para el público" hace que la información historica, la realidad, pase a un segundo plano.

Al momento de seleccionar "la Leyenda de Bonnie Parker y Clyde Barrow" como la segunda fuente, fué, con temor a equivocarnos, una forma de demostrar que no solamente los artículos pueden ser considerados fuentes. La historia de estos personajes esta desdibujada por el paso de los años (a tal punto de poder ser comparada con la visión que el director le da a una película), el "qué dirán", y "la historia de boca en boca" hace que, a pesar de sus actos de bandalismo, a pesar de los delitos que cometieron, se los haya visto de una forma que, quizás, jamás hubiesen imaginado. Se convirtieron en los heroes de la década. Y es por eso que la incluimos como fuente, porque en este caso la podemos comparar enteramente con la película.
Ambos se pueden considerar "fragmentos de la realidad", ambos aportan una parte verídica de los hechos pero no los cuentan en su totalidad. Tanto en la película como en dicho suceso, se muestran las consecuencias de la crisis. La desesperación se presenta perfectamente expresada en las dos, y nos pareció muy importante esto ya que así pudimos darnos cuenta de cuán reales eran esas situaciones que mostraba la película al momento de conseguir trabajo, por ejemplo. En otras palabras, la vida de Bonnie y Clyde nos hizo notar que "Cinderella Man", por más que sea una película, y que se aleje enormemente de la realidad, hay facciones en los rostros, hay actitudes que sin duda se vivieron en la realidad y están muy bien demostradas.

"Cinderella man" Vs. Las tres fuentes



Introducción

Luego de haber analizado las fuentes seleccionadas, llegamos a la conclusión de que "Cinderella Man" puede ser tomada como fuente histórica desde un punto poco objetivo. En otras palabras, al ser un film, está basada desde el punto de vista del director, (al igual que en cualquier fuente histórica que encontremos siempre la subjetividad va a estar por encima de la historia), a lo que nos referimos es a que la película esta basada en las consecuencias de la crisis, claramente, expresa los sentimientos que se vivieron, la desesperación por la que atravesaron los norteamericanos durante todo ese período con mucha veracidad. Pero, no obstante, le faltaria explicar la crisis en su totalidad como para poder considerarla una fuente historica utilizable.

Estableciendo la tercer fuente.

Fuente: "Arte Historia"


Parados ante un asilo municipal de Nueva York.


La "gran depresión" económica que se generalizaría a partir de 1929 destruiría "el espíritu de Locarno" y propiciaría que la inseguridad, la violencia y la tensión volvieran a caracterizar las relaciones internacionales.

Lo que en 1928 era impensable, la posibilidad de una nueva guerra mundial -como mostraba que un total de 62 Estados ratificasen el pacto Briand-Kellogg-, resultaría casi inevitable en unos pocos años.

La crisis económica mundial fue precipitada por la crisis de la economía norteamericana, que comenzó en 1928 con la caída de los precios agrícolas y estalló cuando el 29 de octubre de 1929 se hundió la Bolsa de Nueva York.




Cola en una oficina de empleo de Los Angles.

Ese día bajaron rápidamente los índices de cotización de numerosos valores -al derrumbarse las esperanzas de los inversores, después que la producción y los precios de numerosos productos cayeran por espacio de tres meses consecutivos- y se vendieron precipitadamente unos 16 millones de acciones.

Las causas últimas de la crisis norteamericana fueron, de una parte, la contracción de la demanda y del consumo personal, los excesos de producción y pérdidas consiguientes (por ejemplo, en el sector automovilístico y en la construcción) y la caída de inversiones, propiciada por la caída de precios; y de otra, la reducción en la oferta monetaria y la política de altos tipos de interés llevadas a cabo por el Banco de la Reserva Federal desde 1928 para combatir la especulación bursátil.

En cualquier caso, el producto interior bruto norteamericano cayó en un 30 por 100 entre 1929 y 1933; la inversión privada, en un 90 por 100; la producción industrial, en un 50 por 100; los precios agrarios, en un 60 por 100, y la renta media en un 36 por 100. Unos 9.000 bancos -con reservas estimadas en más de 7.000 millones de dólares- cerraron en esos mismos años. El paro, que en 1929 afectaba sólo al 3,2 por 100 de la población activa, se elevó hasta alcanzar en 1933 al 25 por 100 de la masa de trabajadores, esto es, a unos 14 millones de personas.

Como consecuencia, Estados Unidos redujo drásticamente las importaciones de productos primarios (sobre todo, de productos agrarios y minerales procedentes de Chile, Bolivia, Cuba, Canadá, Brasil, Argentina y la India), procedió a repatriar los préstamos de capital a corto plazo hechos a países europeos y sobre todo a Alemania, y recortó sensiblemente el nivel de nuevas inversiones y créditos.

La dependencia de la economía mundial respecto de la norteamericana era ya tan sustancial (sólo en Europa los préstamos norteamericanos entre 1924 y 1929 se elevaron a 2.957 millones de dólares); y las debilidades del sistema internacional eran tan graves (países excesivamente endeudados y con fuertes déficits comerciales, grandes presiones sobre las distintas monedas muchas de ellas sobrevaloradas tras el retorno al patrón-oro, numerosas economías dependientes de la exportación de sólo uno o dos productos) que el resultado de la reacción norteamericana fue catastrófico: provocó la mayor crisis de la economía mundial hasta entonces conocida. El valor total del comercio mundial disminuyó en un solo año, 1930, en un 19 por 100.

Estableciendo la segunda fuente.

Por: Roberto Bardini (BAMBU PRESS, desde México especial para ARGENPRESS.info) (Fecha publicación:23/05/2005)




En un museo de la pequeña ciudad de Primm (Nevada), a unos 60 kilómetros al sur de Las Vegas, se encuentra el automóvil Ford en el que murieron Bonnie Parker y Clyde Barrow.

La célebre pareja de asaltantes fue emboscada el 23 de mayo de 1934 por cinco policías que los acribillaron a tiros en una zona rural de Louisiana. El museo también exhibe la camisa del pistolero, llena de orificios. Bonnie, una ex camarera de 23 años, recibió 50 balazos; Clyde, de 25, tenía más de veinte impactos.

Durante dos años, ambos recorren el suroeste de Estados Unidos atracando bancos, estaciones de servicio y restaurantes, y matan a doce personas, la mayoría policías. En aquella época de crisis económica -derivada del crack de Wall Street en octubre de 1929- Bonnie y Clyde son vistos como una pareja romántica, considerados héroes populares y convertidos en leyenda.
En 1967, el director Arthur Penn adapta la historia en una película protagonizada por Faye Dunaway y Warren Beatty. Los asaltantes se transforman en un símbolo de rebeldía contra una sociedad que les negó oportunidades.

Cinco años antes de sus muertes, el poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht (1898-1956) estrena en Berlín la obra musical que lo consagra como autor: La Opera de los Tres Centavos. Se trata de una ácida crítica al sistema capitalista, cuyo título podría haber figurado en el epitafio de Bonnie & Clyde: en uno de los diálogos, un personaje afirma que 'más grave que asaltar un banco es fundarlo'. Tiempo después, Brecht escribe en un ensayo: 'En los países democráticos no se percibe la naturaleza violenta de la economía, mientras que en los países autoritarios lo que no se percibe es la naturaleza económica de la violencia'.Pistoleros sin fronteras.

Parker, Barrow y Brecht viven durante la crisis mundial que comienza el 'jueves negro' del 4 de octubre de 1929, con la estrepitosa caída de la bolsa en Nueva York, y se prolonga durante los años 30. Tras una década de crecimiento económico y de especulación bursátil, con beneficios rápidos y fáciles, el país va a la quiebra: el desempleo es enorme, los trabajadores deambulan de un estado a otro, hay hambre. Las consecuencias se extienden a una Europa que aún no ha curado las heridas causadas por la Primera Guerra Mundial.(...)

12.7.09

Estableciendo la primer fuente.

Fuente: "Historia Contemporánea"


Entre 1929 y 1939 tiene lugar una gran crisis económica de consecuencias nefastas en todo el mundo.
La crisis estalla el 24 de octubre de 1929 en Wall Street, con un crac de la bolsa debido al sobreprecio de los valores que cotizaban, desde hacía años, al alza, por motivos especulativos.

El crac de la bolsa supuso la descapitalización repentina de la industria y las empresas norteamericanas, y por exportación las de todo el mundo. EE UU exporta la crisis al resto del mundo, con lo que se generaliza una cierta desconfianza ante el sistema capitalista que radicaliza ideológicamente a las clases desfavorecidas, y a aquellos (las clases medias) que peor salen paradas con la crisis.

En esta época tienen un auge espectacular el comunismo y el fascismo.
En Italia las corporaciones industriales ya habían tomado el poder por medio del fascismo.

Otra consecuencia de la crisis es el elevado número de parados.

- Comienzos y desarrollo

Desde el siglo XIX se conocían las trabas que tenía el crecimiento continuado, y había teorías que señalaban la inevitabilidad de los ciclos económicos, como la marxista.
El crecimiento desmesurado de los años 20 de este siglo auguraba una crisis temprana y profunda, pero esta crisis era considerada por los expertos como beneficiosa, porque tendría la virtud de compensar los excesos.
En 1929 los signos de deflación en la economía eran evidentes, sobre todo en la economía mundial, y principalmente en los productos agrícolas, que eran la base del comercio internacional.
El 24 de octubre de 1929 se produce el crac en la bolsa de Nueva York. Los valores bursátiles se devalúan. La bolsa de Nueva York es el principal foco de especulación del mundo. La venta de acciones especulativas arrastró a las demás, e hizo la crisis irreversible. Los especuladores se arruinan.
Eran muchos, incluso personas normales, los que tenían sus ahorros especulando en la bolsa. Los bancos quiebran y faltan capitales para la industria; y todo ello de repente. El miedo detiene la inversión, el paro aumenta, los precios caen y se descapitaliza la banca, con lo que no se pueden pedir créditos.
El consumo se contrae, sobre todo el de los productos industriales. Los precios industriales también caen, y la superproducción producía deflación de los precios al consumo, pero las compras eran aún menores: El consumo desciende.

El detonante principal fue, en realidad, la caída de los precios agrícolas del comercio internacional, y las restricciones del crédito.

El patrón oro, para el valor de las monedas, dejó de tener sentido, y dejó de ser un sistema capaz de solucionar los problemas. Las economías no dependían ya del oro, sino de la capacidad industrial y de la posibilidad de hacer negocios y ganar dinero.

La crisis estalla en EE UU pero rápidamente se exportará, mediante el abaratamiento de los costes de transporte y de los productos en el mercado internacional, con lo que a cualquier país extranjero le resulta más barato comprar productos estadounidenses a bajo precio que fabricarlo. Pero esta exportación de la crisis tiene un efecto rebote de retroalimentación, puesto que los países que entran en crisis también bajan sus precios y ponen en el mercado internacional productos más baratos que los estadounidenses, con lo que la crisis vuelve a Estados Unidos, y multiplicada. Los focos depresivos llegaron a estar extendidos por todo el mundo, pero sobre todo fue Alemania en donde se produjo una hiperinflación más acusada, ante la ausencia de inversión y los altos tipos de interés, que descapitalizaron toda la industria.

La inversión en los países devastados por la guerra mundial procedía de Estados Unidos, pero esta disminuyó con la crisis.

Los EE UU intentaron hacer frente a la crisis cobrando los beneficios. Este fue otro mecanismo de exportación de la crisis, y afectó más violentamente a Alemania, ya en crisis, que a otros países.
El estallido de la crisis obligó a los gobiernos de todo el mundo a adoptar medidas proteccionistas, como subir los tipos de interés y los aranceles, lo que terminó por afectar a EE UU en el retorno de la crisis. Se devaluó la moneda en casi todo el mundo. La crisis supuso, también, el fin de la emigración, sobre todo el fin de la emigración americana. Otra consecuencia fue la sustitución de las manufacturas, que antes se importaban, por productos nacionales.
Había que estimular el consumo interno. Con estas medidas se reduce el comercio internacional.

En 1931 la crisis financiera es definitiva, y muy profunda, debido a los efectos acumulados de la crisis, y se empiezan a tomar medidas para salir de ella. En Gran Bretaña su ministro de economía John Keynes renuncia definitivamente al patrón oro, ejemplo que siguen la mayoría de los países del mundo, y el Estado se hace intervencionista en economía, aumentando el gasto público.
Es el keynesianismo, una política que sacará de la crisis a toda Europa, y gran parte del mundo.
El aumento del gasto es la única manera de salir de la crisis, y en los EE UU se lanza la New-Deal, o el aumento del gasto privado por medios propagandísticos. A partir de entonces el valor de la moneda y la economía dependerá de la confianza de los inversores en el sistema productivo, y en la posibilidad de hacer negocios en el país.
La recuperación de la inflación y de los capitales es muy lenta, y no se invierte la tendencia hasta 1933, aunque los efectos de la crisis llegarán hasta 1939 y el comienzo de la segunda guerra mundial.

¿Realidad o Ficcion ?

En este comentario, lo que vamos a empezar a hacer es analizar si los hechos de la pelicula " Cinderella Man" son lo suficientemente veridicos como para considerarlo una fuente historica valida. En lo que nos basamos para considerarlo como una buena fuente a la hora de analizar dicho film es primeramente en el año en que esta pelicula fue llevada a cabo, en este caso fue filmada en el 2005, por lo tanto, queda mas que a la vista que es una pelicula la cual la trama es modificada a travez de los años y que no es totalmente veridica. Tambièn tenemos que tener en cuenta que es una pelicula de entretenemiento por lo tanto el contenido, no sera pura y exclusivamente real ya que tiene que tener agregados para atraer la atencion del televidente y otros datos que talvez se omitieron porque resultaban muy fuertes o tediosos para el entretenimiento. Si bien esta pelicula particularmente està basada en un hecho real sacamos la conclusion de que no es tal cual. Es dificil conocer una fuente la cual en su totalidad sea correcta y objetiva, esto sucede por que la historia no se puede repetir, son hechos pasados y unicos, entonces para analizarla tenemos que acudir a la mirada de distintos historiadores los cuales tienen una mirada particularmente Propia, y cada uno de ellos, expresa estos hechos segun su punto de vista. En los siguientes posts vamos a seguir con el analizis del film y corroborando si los hechos mostrados en dicha pelicula son realmente certeros.

Desarrollo: Ficha de la pelicula




Título: El Hombre Que No Se Dejó Tumbar (Cinderella Man)

Título Original: Cinderella Man

Género: Drama

Nacionalidad: USA

Año: 2005

Director: Ron Howard

Guión: Akiva Goldsman, Clifford N. Hollingsworth

Reparto: Russell Crowe, Renée Zellweger, Connor Price, Aaron Abrams, Nick Alachiotis, Nola
Augustson, Boyd Banks, Craig Bierko, Darrin Brown, Tim Burd, Ron Canada, Fulvio Cecere, Paddy Considine, Rosemarie DeWitt, Paul Giamatti, Daniel Kash, Julian Lewis, Patrick Louis, Duff MacDonald, Bruce McGill, Ramona Pringle, Banjamin Rage, Jake Richards, Andrew Stelmack, Matthew G. Taylor, Angelo Tsarouchas, Ariel Waller


Sinopsis:
Basada en la vida real del boxeador James L. Braddock.

En plena era de la Gran Depresión, cuando América sufría una de las más devastadoras crisis económicas de su historia, surgió un héroe al que la multitud aclamaba enfervorecida a su paso. Un héroe que demostró al mundo de lo que es capaz un hombre para obtener una segunda oportunidad para él y su familia. Ese héroe popular fue James J. Braddock -también conocido como “Cinderella Man”- que se convirtió en una de las leyendas más sorprendentes y modélicas de la historia del deporte. A comienzos de los años 30, este infeliz antiguo boxeador se sentía igual de inútil, vencido y desafortunado que el resto de la a población americana. Como muchos otros, Braddock había tocado fondo. Su carrera parecía acabada, no podía hacer frente a sus deudas y para colmo, su familia, lo único que le importaba en esta vida corría serio peligro. Así fue como se vio obligado a recurrir a la caridad pública. Pero en lo más profundo de su ser, Jim Braddock nunca se rindió. Gracias al amor, al honor y a grandes dosis de coraje, consiguió hacer realidad un sueño a todas luces imposible. Con el fin de ayudar a su familia, Braddock decidió darse una última oportunidad y regresar al cuadrilátero. Combate tras combate, todo el mundo hablaba de las miserias y desgracias del pobre Jim Braddock. Todos excepto el propio Braddock, que movido por algo más que el espíritu competitivo, siguió ganando. De repente, este hombre normal y corriente, incapaz de encontrar trabajo, se convirtió en un deportista mítico que no perdía nunca. Abanderado de las esperanzas y los sueños de los más desfavorecidos, Braddock fue escalando peldaños hasta que, después de hacer frente a las situaciones más adversas, decidió hacer lo inimaginable: vencer al Campeón del Mundo de los Pesos Pesados, el intratable Max Baer, conocido entre otras cosas por haber matado a dos hombres en el ring.

"El hombre que no se dejó tumbar"



Cinderella Man es una película estrenada en el año 2005 e inspirada en la vida real del boxeador campeón mundial de los pesos pesados James J. Braddock.




El film está dirigido por Ron Howard y producido por el propio director, Penny Marshall y Brian Grazer.
En ésta pelicula se muestra como Braddock sufre los efectos de la crisis despues de haber sido un boxeador profesional y perder toda su fortuna en malas inversiones.



A lo largo de la película se muestran diversas emosiones que caracterizaron, quizás, a la depresión. Como por ejemplo: Vergüenza (Cuando en la película se ocultan las consecuencias que va desencadenando la crisis en cada uno), Desesperación (Cuando la Sra de Braddock llega a tal punto de tener que dejar a los propios hijos con otras personas al no poder mantenerlos, o no poder cuidarlos ante un simple resfrio o también se puede ver en el momento en el que Braddock busca trabajo), Orgullo (Al momento en el que Braddock devuelve la plata que le habian prestado cuando realmente la necesitaba), y Omnipotencia (En todas las situaciones en las que Braddock lucha sin tener en cuenta su mano fracturada, o los antencedentes del luchador al que se enfrentaba).